¿Es o no absurdo el Quad Cortex Mini? El auge de las pedaleras en miniatura
Solo cuatro botones, pero el precio más alto por un multiefectos de este tamaño. ¿Vale la pena?
¿Necesitábamos el Quad Cortex Mini? Muchos guitarristas se sorprendieron de que un menor tamaño no viniese acompañada de un precio proporcionalmente menor. Pero es que quizás ese no sea el razonamiento adecuado: cuando se trata de lo digital, lo pequeño es un lujo.
Mi primera pedalera era una suma de mis pedales de aquel momento (Behringer en su mayoría) y un amasijo de maderas, clavos, cableado y buenas intenciones. Pero por mucha fe que le pusiese, me di cuenta enseguida de que el peso y el tamaño importan. Aquello era un palé de mucho cuidado, horrible de transportar de un sitio a otro, y su fiabilidad dejaba mucho que desear: su inexperta construcción se prestaba a fallos sorpresa en mitad de concierto.

Desde ahí empecé a sentir un interés creciente por pedaleras ligeras, pequeñas, pero profesionales. Una búsqueda al principio infructuosa, ya que los 90 y los primeros 2000 no veían claro ese concepto de «pequeño y profesional»: en el mundo de los multiefectos, lo profesional tenía que ser grande (GT-6), y lo pequeño, para principiantes (Zoom 505 y similares). Seguramente había también razones técnicas (la informática no era tan microscópica como ahora), pero uno de los motivos era la filosofía de producto de la época.

Para mí, un cambio relevante fue cuando, en 2014, Atomic Amps presentó el Amplifire. Un multiefecto muy compacto, pero con aspiraciones a competir en lo sonoro con el mismísimo Axe-Fx, incluyendo además la posibilidad de incluir IR’s propias. Había oído aún muy poco sobre esa tecnología, pero me dio igual: lo importante era que ese multiefecto era lo que andaba buscando, potencia, ligereza y tamaño compacto.

Fue una primera señal de que las cosas estaban tomando otra dirección, causando una pequeña fuga en la presa. Pero el verdadero maremoto que la haría añicos fue el lanzamiento del Line 6 HX Stomp, aún más pequeño, pero mucho más potente y con pantalla a color. Además, fue un éxito total de ventas gracias a su precio intermedio, combinado con la promesa de tener el mismo sonido que el Helix completo. Dicho de otro modo, no por gastar menos, eras menos a nivel sonoro.

Desde ese momento, la visión de un multiefectos potente ha cambiado por completo, lo cual nos lleva al momento actual: el lanzamiento del controvertido Neural DSP Quad Cortex Mini, recién presentado en el momento en que escribimos este artículo.

Quad Cortex Mini, el micro multiefectos de más de 1.000 euros
Si no es el primer multiefectos de este tamaño que cuesta más de 1.000 euros, casi lo es. Y alguno se ha preguntado: ¿para qué queremos una versión pequeña del Quad Cortex, si puedo tener el grande por apenas 250 euros más? La respuesta es que, en realidad, este tipo de movimientos no buscan ofrecer una alternativa más asequible al buque insignia de la marca. Eso ya lo hicieron con el Neural DSP Nano Cortex, que ofrece muchas menos prestaciones y cuesta menos de la mitad que el modelo grande.

Lo que en realidad busca es optimizar: disponer de más espacio en pedalera (imagina combinarlo con otros pedales de tu elección en una pedalboard estilo Pedaltrain Metro), pero que ello no nos penalice con menos potencia o menos prestaciones. Cuenta con un 90% de las posibilidades del original, pero podemos meterlo en el bolsillo de la funda de la guitarra o, como ya hemos mencionado antes, incluirlo en una pedalera compuesta por más pedales.
Puede que para algunos no sea un drama echar en el coche la guitarra y una pedalera de unos 50 cm de ancho o más y varios Kg. de peso, y una bolsa extra para el soporte, los cables y demás. Pero para algunos de nosotros (posiblemente los que somos más neuróticos), poderlo llevar todo en el metro o hacer un solo viaje del coche a la sala, es una prioridad cada vez mayor.
Y aunque no sea la tendencia mayoritaria, la idea de poner varios de estos en un rack y programar todos los cambios de sonido de la banda via MIDI tampoco es descabellada: ya he oído a muchos compañeros mencionar esto tras ver el Quad Cortex Mini. Con una bandeja de rack de 2 unidades puede bastar para poner dos o tres de ellos.

Y en el mundo de los efectos no tan caros, la tendencia es aún más extrema si cabe. Efectos como el Mooer Prime M1 son ridículamente pequeños. Ya ni tiene perillas, puesto que se contempla que todo lo controlemos via Bluetooth desde el móvil. Ese sí podría pecar un poco de ser un multiefectos algo más doméstico, pero lo cierto es que otros no mucho mayores permiten incluso cargar IR’s o hasta perfiles NAM.
Pedaleras pequeñas, pero sonidos inmensos
En fin, la conclusión es que hoy en día, los multiefectos ya no son más pequeños para que puedan ser más baratos. Hoy, cada centímetro que reducimos un multiefecto sin sacrificar potencia es un lujo, que se traduce en posibilidades de transporte y de ahorro de espacio.
Más información
- Web oficial de Neural DSP
- Web oficial de Line 6
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