por  Micky  | |  Tiempo de lectura: 8 min
ANUNCIO

Ed Sheeran aseguró en una entrevista que no «tiene» smartphone: solo emplea un iPad para mails y Facetime para comunicarse por motivos concretos. ¿La razón? Está convencido de que ha empobrecido su creatividad. Analizamos cómo en las últimas décadas el smartphone ha afectado a nuestra forma de ser músicos.

ANUNCIO

Parece que la historia reconoce como primer smartphone al IBM Simon Personal Communicator, aunque la mayoría de nosotros tenemos ya en la cabeza cosas como el iPhone o los teléfonos con Android actuales cuando oímos ese término. Los teléfonos inteligentes lo han cambiado todo, y la música también: no sólo cómo la escuchamos sino también cómo la creamos.

Escuchando la música en el móvil

La capacidad del móvil de reproducir música ha devastado casi por completo la venta de dispositivos como el iPod, los antiguos mp3 o los aún más antiguos Walkmans o Discmans. Es lógico, no parece tener sentido llevar un segundo cacharro sólo para oír música. Y no olvidemos cómo Apple impulsó el uso de auriculares inalámbricos al eliminar la salida de 1/8″ de todos sus teléfonos en 2016. Así que el dispositivo en sí ha causado un cambio indeleble en el medio de reproducción.

El cambio en nuestros hábitos como oyentes

Pero lo que verdaderamente completó el cambio que se inició cuando a principios de los 2000 la música llego a internet, ha sido Spotify. Lo sé, Spotify no es algo exclusivamente del smartphone, pero sí hacen una pareja inseparable: un smartphone y spotify constituyen el dispositivo de escuchar música definitivo. Siempre listo, siempre preparado, con todo el catálogo del mundo (¡casi!).

Todo genial, pero claro: antes uno ponía un LP, disco o casett, y solía comprometerse con él al menos unos minutos. Ahora no solo tenemos la tentación de hacer zapping entre cualquier disco imaginable de la historia de la música, sino que en el mismo dispositivo tenemos instagram, los mails del trabajo, Youtube, Tik Tok y la compraventa de Mercasonic. Vamos, concentrarse en la música es todo un desafío.

El smartphone como herramienta creativa

ANUNCIO

Si en 1995, cuando mi yo de 15 años grababa riffs ingenuos con un radiocassette de cocina que llevaba micro integrado, me hubiesen dicho todo lo que se podría hacer en 2026 con un simple teléfono, me hubiese vuelto loco. No hay prácticamente nada que no se pueda abordar con el smartphone, desde las rudimentarias apps de notas de voz para grabar ideas que surgen improvisadamente hasta DAWs completos, pasando por multiefectos de guitarra, cajas de ritmos y sintetizadores sofisticados. Todo eso en la palma de la mano.

¿Barreras técnicas para la creatividad? Ninguna, de hecho, es el momento más cómodo de la historia para crear música. Es fácil, es rápido y es divertido. Uno pensaría que este alud de posibilidades nos debería convertir en seres creativos y prolíficos, sin embargo ha acabado resultado que no es tan sencilla la cosa.

Option paralysis

Le llaman «Option paralysis» a la situación en la que tenemos tantas opciones ante nosotros que simplemente no podemos abarcarlas para tomar una decisión. Sencillamente el abanico de posibilidades es demasiado grande para ver la clara ganadora. Ahora podemos grabar con ordenador, móvil, con plugins, pedales, multiefectos, grabando varios sonidos a la vez. Una consecuencia muy típica de este problema es pasar más tiempo eligiendo sonidos que grabando la canción en sí. Antes, cuando solo tenías una guitarra y un ampli, no había nada que elegir: era eso o nada.

Elaboración cada vez menor

No es que la gente sea cada vez más vaga, es por otro motivo; pero cada vez las creaciones son más breves y no es raro que sean menos elaboradas. Las razones de este cambio son muchas: para comenzar, no tiene sentido crear una pieza de 17 minutos cuando ahora la gente presta atención a un reel unos 3 segundos antes de decidir si desliza al siguiente. Para continuar, tampoco tiene demasiado sentido dedicar un año entero a grabar un disco que, presentado todo de una vez, va a atraer la atención de la gente durante menos de una semana.

Por eso ahora las creaciones son más sencillas; pero más numerosas. Un ejemplo típico sería el de un guitarrista/cantante que, dos o tres veces por semana, sube un pequeño fragmento cantando una estrofa y un estribillo de un nuevo tema. La grabación puede ser tan sencilla como solo dos pistas (guitarra y voz) con pocos o ningún overdub, y la imagen que acompaña no es más que un video grabado con el móvil del artista interpretando desde su comedor o en la calle de su ciudad.

Nada que ver con las monstruosas producciones de los 80 y 90 en que el disco y los videoclips requerían presupuestos millonarios. Pero claro: era caro sembrar, pero salía muy a cuenta recoger. Piensa en Thriller de Michael Jackson o el Black Album de Metallica. Hoy eso ya casi ni existe.

Estás viendo un contenido de marcador de posición de YouTube. Para acceder al contenido real, haz clic en el siguiente botón. Ten en cuenta que al hacerlo compartirás datos con terceros proveedores.

Más información

La muerte del aburrimiento

No podría jurarlo, pero algo me dice que Ed Sheeran tiene razón cuando dice que necesita aburrirse para ser creativo. Por eso dice que no usa teléfono desde 2015, y que solo emplea una tablet en contadas ocasiones para responder e-mails y para hacer Facetime con la gente. Piensa que el teléfono llena demasiado todos nuestros tiempos muertos, y que eso hace que se detenga el motor de la creatividad.

Estás viendo un contenido de marcador de posición de YouTube. Para acceder al contenido real, haz clic en el siguiente botón. Ten en cuenta que al hacerlo compartirás datos con terceros proveedores.

Más información

Para mí también hay una conexión absolutamente directa entre las dos cosas; noto que las épocas en que no podemos parar de escribir canciones suelen coincidir con la adolescencia y juventud. Es cuando más tiempo tenemos, y más horas muertas acabamos llenando con proyectos creativos, ayudados por el entusiasmo propio de la edad.

Multiefectos y amplis controlados con el móvil

¿Por qué hay tantos productos en el mercado que se manejan con el móvil? Ya cuando en 2013 Eventide presentó el pedal de guitarra H9, que apenas tenía controles, dio la sensación de que las cosas estaban cambiando en esa dirección. Hacía apenas 5 o 6 años del lanzamiento del primer iPhone de la historia.

Affiliate Links
Eventide H9 Max Harmonizer
Eventide H9 Max Harmonizer
Revisión del cliente:
(139)

Hoy ya casi todos los productos tecnológicos de guitarra tienen una app via Bluetooth para manejarlos, y ya nadie se sorprende. Pero entre los guitarristas no hay unanimidad: no todo el mundo lo acepta de buena gana. Y es normal, ya que su uso tiene luces y sombras.

Pros: Interfaz flexible y actualizable

Para la industria es práctico, porque permite hacer diseños hardware menos complejos y más flexibles, ya que cualquier nueva función se puede añadir en la app sin necesidad de que esté físicamente en el producto como un botón o perilla reales.

Para el usuario, también supone la posibilidad de tener un producto en constante mejora, que además podemos manejar sin agacharnos o acercarnos al ampli, ya que podemos editarlo inalámbricamente, y en una interfaz mucho más atractiva.

Affiliate Links
Valeton GP-5
Valeton GP-5
Revisión del cliente:
(218)

Pros: Música via Bluetooth

Es más fácil que nunca integrar la música de acompañamiento en nuestras sesiones de práctica gracias al smartphone, y eso no es moco de pavo. Por bluetooth, de forma inalámbrica, podemos mandar cualquier canción de Spotify a nuestro ampli y pedalera, y tocar encima.

Affiliate Links
Boss Katana Go Headphone Amp
Boss Katana Go Headphone Amp
Revisión del cliente:
(56)

Contras: El problema de la obsolescencia

Pero por otro lado, nos expone a que nuestros productos se conviertan en un pisapapeles caro cuando dejen de retirar el soporte a la app. Nada dura para siempre, y la llegada de nuevos sistemas operativos pueden dejar la app inservible a menos que la marca le de un mantenimiento permanente.

Contras: El móvil nos ocupa las manos

Por último, y muy importante: el manejo del móvil requiere que apartemos las manos de la guitarra. Puede parecer una nimiedad, pero el proceso de tomar el móvil, ajustar, soltarlo y tocar, volver a cogerlo, y así indefinidamente… es todo lo contrario de inspirador.

Conclusión

¿Quieres un consejo? Smartphone sí, redes sociales… con moderación. El teléfono es la herramienta definitiva para que podamos crear y controlar nuestro equipo, y lo estaríamos aprovechando al máximo si nuestro cerebro no estuviese en una constante pugna por no perder el hilo de su propia actividad por culpa de la velocidad a la que va Tik tok.

Tenemos que ser un poco más Ed Sheeran y procurar hacer la mejor música posible: merece toda nuestra atención y toda nuestra alma.

Más sobre smartphones y música

*Esta publicación contiene enlaces y/o widgets de afiliados. Cuando compras un producto a través de nuestro socio afiliado, recibimos una pequeña comisión que nos ayuda a financiar lo que hacemos. No te preocupes, tú pagas el mismo precio. ¡Gracias por tu apoyo!

¿Qué opinas de este artículo?

Valuación: Tuya: | ø:
ANUNCIO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *