Diamond Phase: un fantástico efecto de phaser analógico
Rediseñado, más pequeño, y totalmente analógico
El recién rediseñado Diamond Phase ofrece efectos de phaser muy musicales y de primera calidad gracias a su ruta de señal totalmente analógica. A pesar de sus características adicionales, la caja es más pequeña y ahora cabe en cualquier pedalera.
Todo sobre el Diamond Pedals Phase
Phaser analógico
El pequeño y rediseñado Diamond Phase esconde una gran potencia bajo su carcasa. Su diseño básico sigue siendo el mismo que antes, y vuelve a contar con una ruta de señal completamente analógica. El circuito se basa en seis transistores JFET cuidadosamente seleccionados y emparejados. Esto es precisamente lo que crea el desplazamiento de fase excepcionalmente suave y musical, con profundidad, calidez y nitidez en el sonido.
Funciones adicionales
A pesar de su nuevo tamaño más reducido, este pedal rediseñado cuenta con más funciones.
Gracias a su arquitectura seleccionable de 2, 4 o 6 etapas, tienes a tu disposición tres sonidos de phaser distintos. Los cuales van desde modulaciones sutiles y movimientos delicados, pasando por el phasing clásico y tradicional, hasta efectos con mayor complejidad armónica para conseguir efectos potentes, expresivos y psicodélicos. Puedes seleccionar estos modos mediante un mini conmutador situado en el centro del pedal.

Fácil de usar
Gracias a los controles de Level, Speed, Regen y Depth, puedes pulir aún más su efecto phaser. El footswitch también admite los modos «Momentary» y «Latching». Es fácil de usar y no necesitarás leer ningún manual para ponerte en marcha.
Este sencillo pedal de phaser analógico ofrece unos sonidos excelentes, y su simplicidad es también su punto fuerte: la ausencia de menús o controles con nombres confusos lo hace perfecto para limitarse a hacer música, en lugar del agobio que supone un exceso de información.

Precio y disponibilidad
El Diamond Phaser cuesta 279,00 € y ya está disponible en Thomann. El precio es razonable teniendo en cuenta la calidad del sonido y la fabricación impecable. El pedal está hecho a mano en Canadá y es de alta calidad, con conectores en la parte trasera para facilitar encajarlo en cualquier pedalera.
